NIS A-1 y B-1: Cómo transformar la Sostenibilidad corporativa en oportunidades financieras para las PYMEs

Artículo 64

Las cadenas de suministro globales exigen cada vez más transparencia y responsabilidad, las PYMEs industriales en México enfrentan una disyuntiva: cumplir con nuevas normativas de sostenibilidad o quedar fuera de la competencia.

Las Normas de Información de Sostenibilidad (NIS A-1 y B-1) han llegado para redefinir cómo las empresas reportan y gestionan su desempeño.

Pero lo que muchos ven como un requisito regulatorio, en realidad es una palanca estratégica para acceder a financiamiento, reducir riesgos y asegurar contratos clave.

“El verdadero reto no está en cumplir, sino como convertir el cumplimiento en ventaja competitiva”.

Redefinición del Concepto Clave

Las NIS A-1 y B-1 no son simplemente lineamientos técnicos: son un cambio de paradigma en la forma en que las empresas demuestran su solidez financiera y su compromiso con la sostenibilidad corporativa. Para muchas PYMEs, la primera reacción suele ser verlas como una obligación costosa. Sin embargo, si se analizan desde la perspectiva adecuada, estas normas funcionan como un vehículo de confianza frente a clientes, inversionistas y entidades financieras.

En lugar de pensar en un reporte adicional, conviene verlas como una inversión que permite:

  • Divulgar la información financiera con mayor precisión
  • Identificar riesgos ocultos
  • Conectar la estrategia de negocio con expectativas internacionales de sostenibilidad.

“Las NIS no son un gasto, son una herramienta para transformar la rentabilidad, la eficiencia y la posición en la cadena de suministro”

El Mecanismo Estratégico

La clave está en la correcta implementación. Las NIS A-1 y B-1 funcionan como un puente entre operaciones, medio ambiente y resultados financieros.

Por ejemplo: al integrar la sostenibilidad en la información financiera (Postulado Básico de la NIS A-1), una PYME puede evitar decisiones basadas en cifras incompletas y anticipar impactos financieros derivados de riesgos ESG.

En paralelo, la NIS B-1 establece el tipo de información “no financiera” y como debe presentarse dentro de los estados financieros, integrando factores de sostenibilidad que antes no se consideraban. Esto permite a los directivos C-Level, medir con claridad la exposición de la empresa frente a riesgos de la cadena de suministro, regulaciones emergentes y presiones de clientes globales.

Cuando se implementan correctamente, las NIS dejan de ser un reporte y se convierten en un sistema de gestión estratégica. Ayudan a priorizar inversiones, mejorar la resiliencia y acceder a mejores condiciones de financiamiento.

Urgencia y Relevancia para PYMEs Industriales

El momento para actuar es ahora. La presión sobre las PYMEs industriales proviene de tres frentes:

1. Cadenas de suministro internacionales: Las grandes compañías —particularmente en los sectores automotriz, aeroespacial y manufacturero— ya exigen a sus proveedores información alineada con estándares de sostenibilidad. Una PYME que no pueda demostrar cumplimiento con NIS A-1 y B-1 corre el riesgo de perder contratos.

2. Financiamiento y crédito: Los bancos, aseguradoras y fondos de inversión están integrando a su portafolio de productos, criterios ESG en la evaluación de riesgos. Una empresa con estados financieros robustos bajo NIS no solo reduce su riesgo percibido, sino que puede acceder a mejores condiciones de contratación y créditos con mejores tasas.

3. Regulación nacional e internacional: México avanza hacia una mayor homologación con estándares internacionales (NIIF S1/S2 y taxonomía sostenible). No prepararse desde hoy significa enfrentar costos mucho más altos mañana.

En síntesis, las NIS no son opcionales para las PYMEs que buscan crecer y mantenerse competitivas en mercados cada vez más exigentes. Su implementación inmediata evita la pérdida de contratos con las grandes cadenas de suministro, abre la puerta a mayor resiliencia, rentabilidad y acceso a capital.

Principios Estratégicos

Sustancia Económica como motor de transparencia

El Postulado de Sustancia Económica de la NIS A-1 exige que las transacciones y operaciones se registren según su esencia real, más allá de la forma legal. Para una PYME  esto significa, por ejemplo, reconocer contratos de suministro o inversiones en maquinaria según el valor económico que generan y los riesgos asociados, y no solo como una cifra contable.

Un caso práctico: una PYME que invierte en tecnologías de eficiencia energética puede reflejar no solo el costo de adquisición, sino también los beneficios económicos futuros derivados de menores gastos operativos y cumplimiento de requisitos ESG.

Integración de la sostenibilidad en los estados financieros

La NIS B-1 redefine la presentación de los estados financieros para integrar información no financiera clave. Esto significa que indicadores de sostenibilidad —como consumo de energía, emisiones de CO₂ o dependencia de proveedores críticos— comienzan a formar parte de la narrativa financiera de la empresa.

Para una PYME, este cambio es trascendental. Permite al CFO y al COO evaluar el impacto económico de riesgos ESG: ¿cuánto podría costar una interrupción en la cadena de suministro por un proveedor no alineado a estándares? ¿Qué valor económico se genera al reducir desperdicios o mejorar eficiencia energética?

Esta integración es una manera de monetizar la sostenibilidad y traducirla en métricas que cualquier comité de dirección entiende: rentabilidad, liquidez y riesgo financiero.

En mercados donde los grandes clientes priorizan proveedores confiables, este enfoque eleva la competitividad de la PYME.

Marco de Acción Práctico

Para iniciar el camino hacia la implementación de las NIS A-1 y B-1, una PYME industrial puede seguir estos tres pasos iniciales:

Paso 1: Diagnóstico de brechas de información

Identificar qué datos financieros y de sostenibilidad ya se generan en la empresa y cuáles faltan. Ejemplo: ¿se está registrando el impacto económico de paros en producción por temas ambientales o de mantenimiento?

Paso 2: Integración de Postulados Básicos en la práctica contable

Asegurar que los principios de NIS A-1 —como Sustancia Económica, Negocio en Marcha o Periodo Contable— se apliquen consistentemente. Esto da solidez al análisis financiero y genera confianza para auditores, bancos y clientes.

Paso 3: Elaboración piloto de estados financieros bajo NIS B-1

Antes de un despliegue completo, elaborar un primer borrador de estados financieros integrados. Esto permite identificar ajustes, crear procesos de captura de información ESG y demostrar avances concretos frente a clientes estratégicos.

Este marco no solo ayuda a cumplir, sino que abre conversaciones estratégicas con bancos, inversionistas y clientes clave. Una PYME que muestra avances bajo NIS A-1 y B-1 proyecta liderazgo y confiabilidad.

Adoptar las NIS A-1 y B-1 no es simplemente cumplir con una normativa: es fortalecer la competitividad y resiliencia financiera de tu PYME industrial.

Desde ordenar la información financiera hasta integrar métricas de sostenibilidad, estas normas son el nuevo estándar para mantener y acceder a contratos con grandes clientes y financiamiento competitivo.

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Alfredo Amieva Consultor GHG/ESG
Alfredo Amieva Consultor GHG/ESG

Certificado en Sostenibilidad ESG por la Universidad de La Rioja, España, así como en la elaboración de informes de sostenibilidad bajo el estándar GRI y GHG Protocol para emisiones de gases de efecto invernadero. Es fundador de Smart Sustain, firma especializada en Calculo de emisiones GEI y Huella de Carbono. Con enfoque a PYMES y Cadenas de Suministro Corporativas.

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